Bueno. En realidad no uso mi blog para escribir acerca de política. Me gusta más poner ondas de este tipo o este, pero esta vez, utilizaré mi espacio para escribir.
Como todos ya saben, tuve la grandiosa idea de unirme al grupo de ciudadanos internautas que se organizaron caóticamente en línea, para presentarse ante la Comisión de Ciencia y Tecnología el pasado jueves, para manifestar nuestro rechazo personal al 3% de impuesto a telecomunicaciones. También tuve la grandiosa idea de ir a la increíble protesta del Parque Hundido. Y además…de ser bastante irresponsable con mi trabajo durante una semana, por andar tuiteando y distribuyendo información en la red para apoyar #internetnecesario.

Antes de seguir. Si me pase de tueste con el “bando de ancha”. Pero saben, nunca había estado en un Senado y jamás había platicado con -aunque muy amables - lo más retro de la política mexicana. Exceptuando de este calificativo al Senador Castellon, de quién soy absoluta fan. Y digo retro, porque hablar de Internets como “un nuevo medio”, un “mundo maravilloso” o “un servicio”, en serio me parece de otra era.
Como no quiero volver a regarla con los tubos, por favor lean “Un mundo de extremos” para que vean de donde saque tanta estúpidez. Y pueda continuar con mi choro.
El pasado jueves, por primera vez ejercí el poder político que tengo como ciudadana mexicana e internauta de Internets, ante el gobierno de México. Ejercer este poder, significa proteger y valorar mi libertad a decir lo que opino a la gente, que sin haber sido elegidas por mi, toman desiciones que me afectan.
También significa dejar claro que como ciudadana, no tengo que andar cuidando lo que digo – o contratar asesores que me escriban lo que tengo que decir, ni programar bots en Twitter para insultar a todo aquel que no este acuerdo conmigo – y también significa que hice un compromiso conmigo misma para defender lo más importante para mí hoy: el internet.
Ese jueves, también conocí personalmente a gente con mis mismos intereses – además de los #piratoons – como @lion05 y @pizu @albertoserdan, @claudiashelley, @apisanty , @alexsimon y @ricardozamora . Con @andreslajous ya hasta le digo wey. Además, di un paso gigante en el territorio de la amistad con @antoniomarvel, quien envío un tuit buscando sillón dormir y terminó con la loca de @pieldeasno y yo, tomando vino y hablando de brujería (LOL) y política. Hubiera podido terminar en otra red, pero esa resultó ser en la que caí.
En el Internet, como en la sociedad, hay redes más fuertes y redes más débiles. Lo que sucedió el domingo en la mañana durante lo que llamó wikiprotestas de #internetnecesario, desde mi punto de vista sirvió de detonador para demostrar que la descentralización de acciones, coordinadas por una idea es el real potencial del Internet. Las ideas es lo que hacen las redes fuertes. Y es por eso que los partidos políticos y el sistema de gobierno actual, carece de legitimidad para mi generación. No tienen capacidad para poner ideas allá afuera, sin necesidad de líderes, agendas, partidos políticos, marchas, bloqueos, trampas, desquiciamiento. Estan out.
También sirvió para llevar más adelante un discusión mucho más fuerte y a nivel masivo, que va más alla del 3% de impuesto, la cual para mí tiene que ver con temas en los cuales trabajo de forma más directa (y divertida) con redes en las que también caí gracias a Internets: el wikiPartido Pirata Mexicano, Telecomix y F.A.T. , los cuales tiene que ver con la educación, la neutralidad de la red, la reforma de la propiedad, el dominio público, los monopolios o más bien el monopolio de Carlos Slim y la libertad de expresión, su papel y posibilidades en un mundo lleno de datos.
Las críticas obvio ya empezaron. Claro #internetnecesario no es lo único que importa. También importa un reforma electoral. Una discusión en torno a la protección de usuarios del Internet. La depuración de los bugs del sistema de la “izquierda” y la “derecha”. Y sobre todo que los mexicanos con laptops, iphones y cámaras de foto de 100 mil pesos (muchas compradas a base de deuda o pura friega) luchen para poder hacer que los más de 50 millones de “pobres” que tenemos en el país, dejen de tener acceso únicamente a una televisión.
Y hay que luchar, porque como burgueses que comemos 3 comidas al día y tenemos la energía física (si, la pobreza te mata de hambre, no te hace un revolucionario – fuente: IRC) para levantarse temprano e ir a tuituear al parque, nuestra única responsabilidad es luchar. Con nuestras laptops, iphones, nuestra lenta conexión de internet y nuestro cerebro nutrido por los derechos de los otros 50 millones: su derecho a la educación, su derecho a dejar de ser los reos de la “izquierda” y el discurso de la “derecha” para subir impuestos, su derecho a tener acceso al igual que nosotros.
Tenemos que proteger Internets y ejercer nuestro poder ciudadano, cambiar las leyes que no nos sirven, sacar a los gobernantes que no nos gustan y participar en la actividad política del país a nuestra manera, no hay reglas para hacer un país mejor. O sí?
Ah, también ya no le tengo que dar vueltas, la “izquierda” está desecha para mí en este país. Me ha costado mucho encontrarle un buen nombre a mi facción política, pero creo que ya la encontre, se llama Internet.
Y en Internet, tus papitas y las mías y las de todos, son las que truenan.
@misspirata